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ESSAYS AND PAPERS |
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| ¿Cómo Actuar Eticamente? Dr. Francisco Gutiérrez Pérez, Director ILPEC La vida cotidiana debería ser un espacio ético y lo será si actuamos preocupados por las consecuencias de nuestras acciones en los demás. "Es desde la convivencia social, desde la convivencia fundada en las acciones que constituyen al otro como legítimo otro, que la ética surge y tiene sentido" (72). La ética, a diferencia de la moral no se basa en exigencias, mandatos y leyes externas. "Las preocupaciones éticas, por lo tanto, no son en su origen normativas sino 'invitantes'" (73). Las relaciones que se dan en nuestra cotidianidad pueden ser éticas o morales. Son éticas si nacen de nosotros mismos y del deseo profundo de amar a los demás; son morales si la preocupación es "cumplir" con las normas sociales establecidas. Claramente lo apunta Alan Watts: "cuando un hombre da pan a otro para ser caritativo, vive con una mujer para ser fiel, come con un negro para no tener prejuicios y se niega a matar para ser pacífico, es frío como una almeja. No ve realmente a la otra persona. Nada es realmente más inhumano que las relaciones humanas basadas en la moral" (74).
Humberto Maturama Activando acciones y relaciones, preocupaciones y exigencias que se traducen en la afirmación de la autenticidad y legitimidad
¿Cómo trabajar el espacio ético? Ante todo comprobando en nosotros mismos y en nuestro propio entorno en donde se dan y, cuáles son las principales perturbaciones éticas: Se dan perturbaciones éticas como consecuencia del desequilibrio entre:
En segundo término, promoviendo procesos desde la vida cotidiana que hagan posible: 1. Diferenciar con toda claridad a través de acciones muy concretas:
- La calidad de vida y una vida abocada al consumo para "vivir bien". - Relaciones de auto-realización de las relaciones de sumisión y control. - La vivencia de procesos de la persecución de objetivos externos.
- las relaciones de interacción y auto-organización - la congruencia de nuestro sentir, pensar y actuar Sugerencias para la reflexión personal y el debate grupal
3. Poesía en Zapote José María Zonta Señores candidatos y precandidatos: incluyan a un poeta en su grupo de asesores o a un pintor, un coreógrafo, un actor, un dramaturgo, un novelista, un escultor, un ilustrados, un escenógrafo, un músico, en fin, a un artista, puede ser hombre o mujer. O sea, alguien con sensibilidad, alguien acostumbrado a mirar la ralidad y emocionarse, a escuchar a la gente pobre y entristecer, a observar las desigualdades y ofenderse, a ver el hambre rondar los estómagos de los niños y alarmarse. Un artista, alguien habituado a soñar y a perseguir ese sueño por todo el Universo. Alguien creativo, o sea, acostumbrado a enfrentarse al vacío, a la nada al lienzo blanco, la hoja vacía, y de repente, como un pequeño milagro, crar: un poema, una pintura, una canción, en fin, alguien que vence la realidad no para matarla, sino para cambiarla. No le ofrezcca nada a cambio, que un verdadero artista no tiene precio, no se vende, no trabaja con por un sueldo, más bien labora guiado por la emoción de mejorar el mundo. No se alarme si usa el pelo un poco largo, si lleva arete, si desentona entre su equipo de asesores encorbatados con sus jeans desteñidos y su mirada perdida en la inmensidad. Ya tiene usted demasiados abogados, economistas, ingenieros, planificadores, profesores, agrónomos, políticos, exdiputados, exministros, exvicepresidentes, expresidentes de autónomas, exseres humanos. Reaccione, necesita usted alguien que sienta, que presienta, que ilumine sus reuniones y rompa el silencio con un poema o una frase, un color o una música, una forma o un movimiento, y le ponga a su plan de gobierno una sonrisa, o una lágrima. Decídase a encabezar las encuestas, a arrollar a sus adversarios. Salga de la rutina de planes que sabemos no podrá cumplir, de ruedas de prensa para anunciar lo mismo que otros precandidatos dijeron hace cuatro, ocho o más años. La originalidad sin duda lo sentará en Zapote. Pero recuerde, no le pida al artista un cálculo de aumento de impuestos, pídale un aproximado de felicidad de todos los ciudadanos comunes al leer que usted, señor Presidente electo, tiene un nuevo hilo de sensibilidad en su tejido. |
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